sábado, 29 de septiembre de 2007

El Sapo




(yo pense que si besaba un sapo iba a convertirse en un chico como el de la foto)




No se porque todos en algún momento de nuestras vidas en la constante e interminable búsqueda del amor nos esperamos que aquel que llegue sea un ser maravilloso casi perfecto y a partir de ese momento nos forjamos expectativas irreales de que es lo que debe cumplir pensando que estamos escribiendo nuestra carta a Santa Claus o los Reyes Magos (dependiendo cual es nuestro proveedor) y empezamos a perder el tiempo en buscar y buscar algo que (lo siento, es duro pero real) NO EXISTE!!!

Nos damos de topes cada que conocemos a alguien que de entrada parece cumplir con nuestros requisitos pero que con el paso de los días nos va demostrando que o no es como pensamos al principio o sus defectos pesan mas que sus virtudes… y empezamos a adaptar la “lista”, bajamos el estándar, nos volvemos tolerantes hasta que de pronto esa búsqueda incesante de nuestro príncipe azul (o del color que prefieran) nos hace, como en mi caso, terminar con un sapo… feo feo pero que al parecer cubre ampliamente nuestras necesidades (o no tan ampliamente pero tras tantos tropiezos como que nos parece “suficiente”) y vivieron felices hasta que… nos dejamos de auto compadecer y de hacer tontos y nos recordamos que si hicimos una lista de lo que mas nos gusta en un hombre es porque de verdad eso es lo que queremos encontrar y lo que en algún momento creímos que podía hacernos sentir plenos …

La pregunta ahora es ¿Cómo nos deshacemos del sapo? Dependiendo de nuestra capacidad de engaño quizás ya tengamos rato con él y sea más difícil la separación. Si, dije separación porque les tengo otra verdad cruda: LOS SAPOS JAMAS SE CONVIERTEN EN PRINCIPES, POR MAS QUE LOS BESEN (y donde quiera que los besen). Yo no se los demás pero a mi en cuanto me cayo el veinte comencé a pensar en como devolver al charco al batracio con el que me fui a enredar por conformismo o miedo a la soledad…

Es cierto que de los sapos era el mejor: me lleva a cenar cada viernes, me llama diario o me manda mensajitos al cel, me invita al teatro pero quizás esos no sean detallitos porque me quiera de verdad sino porque sabe que es un sapo y que cuando me de cuenta lo voy mandar directo a su estanque…tal y como planeo hacer justo ahora.

Se que yo mismo no soy un príncipe y tal vez se preguntarán que tengo yo que ofrecer que me haga mejor que mi sapo en turno. Pues para empezar se bien lo que quiero y se que lo que tengo no es lo que quiero, se llama superación y es parte de la naturaleza humana solo que en algunos se nota mas. Además soy infinitamente más seguro e inteligente que mi sapo además de carismático. No puedo evitar sonreír en este momento porque recuerdo como la gente en los restaurantes, cafés y bares me atiende y trata como si fuera de su familia y a mi pobre acompañante me lo dejan al final. Vaya que en un show de La Bogue ella se acercó a mi y al que estaba junto a “sapito” brincándolo literalmente como si la butaca entre el otro chico y yo estuviera totalmente vacía.

Mi sapo tiene feos zapatos también. Quizás no hay otros para cubrir sus anquitas pero llevamos mas de 12 citas y siempre lleva los mismos. Feitos, sin forma, sucios; todo lo contrario a lo que un zapato debe ser y como debe verse. Yo pensaba tener pocos pares (10) pero quizás el solo tiene UNO!!!!

Mi sapo usa sweater azul marino!!! Nadie que no sea policía usa un sweater azul marino y menos con tan poca gracia. Y besa con los labios en piquito. Yo no se cuantas veces en su vida había tenido un buen beso antes de conocerme, pero el “parar la trompa” es lo contrario a sexy.

Mi sapo les dice Pauli y Beli a Paulina Rubio y a Belinda y a su Shine le dice “Chinito”. Siempre pregunta “¿Qué crees?” antes de platicar algo. Mi sapo solo va a bares que no cobran cover.

Mi sapo pide a gritos ser diseccionado y yo algo parecido por haberle dado esperanzas y alimentado sus ilusiones pero yo solo buscaba dar un poco de felicidad a su verde existencia y ahora el que se siente como sapo soy yo, porque no se como dejarle sin romperle su anfibio corazón pero se que si me quedo junto a él me volveré sapo…El que con sapos anda a croar se enseña…

No hay comentarios.: